Ter Stegen, exiliado de lujo: del banquillo del Barça a cesión exprés al Girona.

 

⚽️ La salida de Ter Stegen al Girona, aunque sea solo hasta junio, es la confirmación más cruda de su caída en el Barça. De ser intocable y capitán a quedar relegado al ostracismo por decisión de Hansi Flick, que ha blindado la portería con Joan García y apenas ha concedido 90 minutos al alemán en toda la temporada, en Copa ante el Guadalajara. Para un meta que apunta al Mundial, la situación era insostenible.

💥 El movimiento deja varias lecturas incómodas para el Barça. Deportivamente, cede a un portero de jerarquía contrastada dentro de la Liga, refuerza a un rival directo en la tabla y, aun así, asume la mayor parte de su ficha. Y de fondo, un mensaje claro: la “era Ter Stegen” está cerrada en el Camp Nou, pero el club no ha sido capaz de gestionar una transición limpia ni en lo económico ni en lo emocional con uno de sus grandes referentes de la última década.

💪 Para el Girona, en cambio, es una declaración de ambición en mayúsculas: se refuerza con un portero top para apuntalar la permanencia y mirar hacia arriba, aprovechando la necesidad del alemán de tener minutos y escapar del banquillo culé. Es un salto competitivo evidente bajo palos y una señal al resto de la categoría de que el proyecto de Míchel no quiere limitarse a “sobrevivir” en Primera.

👉 En junio, la patata caliente vuelve al Barça: Ter Stegen regresará con contrato hasta 2028, pero con el mismo muro delante —Joan García— y el mismo problema de fondo: o se busca una salida definitiva o se prolonga un escenario donde un capitán histórico vive como suplente de larga duración. Lo que hoy se vende como cesión estratégica tiene toda la pinta de ser el preámbulo de una despedida definitiva mal gestionada.